La estructura correcta, antes y después del conflicto
Dos momentos concentran casi todas las consultas societarias. El primero es al principio: qué tipo de sociedad conviene para el negocio que se quiere armar, cómo se reparte, qué pasa si uno quiere salir. El segundo es cuando algo se rompió entre los socios.
El primero es mucho más barato que el segundo. Y buena parte de los conflictos del segundo momento se originan en decisiones no tomadas en el primero.
Qué resolvemos
- Elección de estructura societaria — evaluar qué tipo social se adecua al negocio real, su escala y sus riesgos
- Constitución de sociedades y redacción de estatutos
- Pactos de socios — lo que el estatuto no dice y termina definiendo todo
- Conflictos societarios — abuso de mayoría, exclusión de socios, impugnación de asambleas y decisiones, rendición de cuentas
- Responsabilidad de administradores y directores
- Transformación, fusión, escisión y disolución
- Compraventa de acciones y participaciones sociales, incluida la valuación y la instrumentación de la operación
El conflicto entre socios
Es de los conflictos más destructivos que existen, porque mientras se discute, la empresa —que es la fuente de ingresos de todos— sigue funcionando mal o deja de funcionar.
La primera pregunta en estos casos no es jurídica sino estratégica: si el objetivo es recuperar el control, salir en las mejores condiciones posibles, o preservar el negocio por encima de la disputa. Cada objetivo lleva a un camino distinto, y elegirlo temprano evita gastar recursos en la dirección equivocada.
Preguntas frecuentes
Somos dos socios al 50% y no nos ponemos de acuerdo. ¿Qué se puede hacer?
El empate societario tiene salidas previstas, y también las tiene el estatuto si fue bien redactado. Cuando no lo fue, hay vías judiciales. Es una de las situaciones donde más incide haber previsto el escenario al momento de constituir.
¿Puedo obligar a un socio a que me compre mi parte?
Depende del tipo societario, del estatuto y de las circunstancias. Existen mecanismos de receso y de exclusión con requisitos específicos. Es una consulta que amerita ver la documentación concreta.
Ya tengo contador. ¿Para qué necesito abogado?
Son funciones distintas y complementarias. El contador se ocupa de lo impositivo y lo contable; el abogado, de la estructura jurídica, de los derechos y obligaciones entre socios, y de la defensa cuando eso se discute. Los mejores resultados se dan cuando ambos trabajan coordinados.
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